A
poco más de 150 kilómetros de la Capital Federal
se encuentra Baradero, colonia agrícola pionera en
el país (cumplió 385 años el 25 de julio)
y una de las ciudades más antiguas de la provincia
de Buenos Aires.
Allí se puede pasar un fin de semana campestre con
todo, hospedarse en acogedores bungalows, disfrutar deliciosas
tortas y dulces caseros, realizar agroturismo, recorrer sus
campos por aire o pasear en sulkys o en carretas y andar a
caballo o en jeep, atrevesando paisajes de asombrosa belleza.
La apacible localidad bonaerense de Baradero se presenta a
los visitantes con variadas alternativas para el descanso
según la época del año, aunque sin duda
es durante el verano cuando la gente la elige como destino
para disfrutar de sus nueve kilómetros de río
y del tradicional Festival de Música Popular Argentina.
Pero no todo es agua y balnearios, sino que también
chacras y estancias aportan lo suyo para completar una importante
oferta turística cercana a Buenos Aires.
La
extensa costa del río Baradero, además de sus
espacios para pescar, acampar y botar embarcaciones, presenta
un atractivo recorrido con hermosas vistas de zonas de profusa
vegetación, donde se disfruta del frescor que mitiga
el calor veraniego. Como el camino ribereño se encuentra
en excelentes condiciones aunque sólo la mitad está
asfaltado puede hacerse en vehículos, bicicletas o
a pie, desde la desembocadura del Arrecifes hasta la planta
de Atanor. La mejor época de pesca en la zona se da
desde noviembre hasta abril, y entre los servicios que pueden
contratarse figuran las salidas con guía hacia los
lugares más rendidores, pudiéndose capturar
especies tan codiciadas como dorado, tararira, patí
y boga, y otras como bagre y mandubá.
Aquellos
que llegan con su embarcación pueden acceder desde
el río Paraná, en el nacimiento del Baradero,
cerca de San Pedro, o desde su desembocadura, en el Paraná
de la Palmas a la altura de Atucha. Si se arriba con la lancha
en un trailer, conviene desembarcar en el Club de Pesca, que
dispone de una pluma con capacidad de carga de hasta 3.000
kilos, una bahía con amarraderos, y surtidor de combustible.
Productos
regionales
En este pueblo aún viven descendientes de los primeros
colonos, que se dedican a la elaboración de productos
regionales. Es el caso de Chabela, vecina de La Ponderosa, que
ofrece un exquisito dulce de leche artesanal.
También
se pueden conseguir plantas decorativas o flores artesanales
en los dos víveros de la zona. Uno se encuentra sobre
la ruta 41, poco antes de cruzar el puente sobre las vías
del viejo Ferrocarril Mitre (también es productor de
kiwi y pera asiática o nashi). El otro vivero posee
una particularidad: es la Unidad Penal Modelo. Es un establecimiento
de régimen abierto en el que los internos tienen la
posibilidad de salir a trabajar. Allí se cultivan forestales
y ornamentales, cuenta con cítricos y un local para
la venta de miel.
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